¿Qué debe contener el proyecto de ejecución sobre el proceso constructivo de la edificación?

En el artículo 6.1.1 del Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación, se indica que:
El proyecto describirá el edificio y definirá las obras de ejecución del mismo con el detalle suficiente para que puedan valorarse e interpretarse inequívocamente durante su ejecución
Por tanto, en el proyecto estructural se debe definir el proceso constructivo que se ha previsto en el diseño de la estructura, prestándose especial atención a elementos singulares que requieran elementos o secuencias constructivas especiales o no evidentes.
A este respecto, cabe señalar que, generalmente, el proceso constructivo consiste en la construcción de plantas sucesivas. Este proceso genera unas situaciones de riesgo que es imprescindible tener en cuenta y se ha de actuar en consecuencia, siendo una de las causas
principales de los siniestros en edificación.
Para ilustrarlo con un caso particular, es de obligado cumplimiento, en aquellos edificios donde los forjados (de cualquier tipología) tengan un peso superior a 5 kN/m² o la altura de los puntales sea mayor de 3.5 m, que el proyecto contenga un desarrollo completo del proceso constructivo de apuntalamiento. Para su determinación nos podemos basar en los tres tipos de procesos prescritos en la Guía de aplicación de la EHE-08 (CD-Cimbrado-Descimbrado; CCD-Cimbrado-Clareado-Descimbrado o CRD-Cimbrado-Recimbrado-Descimbrado).
Al construir un edificio de plantas sucesivas en altura, los forjados no están sometidos sólo a sus propias cargas, sino que se produce una repercusión de carga de unos forjados sobre los ya construidos, según sea el proceso constructivo que se adopte. Esta repercusión, casi siempre, arroja cargas mayores que las correspondientes a fases de servicio (cada una adecuadamente mayorada).
Por otra parte, durante el desarrollo del proyecto estructural no se conoce el proceso y secuencia constructiva detallada de la obra, la cual será desarrollada posteriormente por el constructor, en el Plan de Obra. Por tanto, durante el proyecto se definirá de forma esquemática, pero indicando cada una de las secuencias necesarias.
Antes de comenzar la obra, el constructor desarrollará, con la ayuda y colaboración de sus suministradores (cimbras, puntales, encofrados, etc.), el detalle del proceso constructivo indicado en proyecto, o propondrá variantes sobre el mismo.
La dirección de obra será la encargada de comprobar y revisar que este proceso constructivo detallado propuesto por el constructor cumple con las indicaciones del proyecto, o si es también válida esa obra la variante propuesta por el constructor.
A este respecto, ACIES recomienda que el consultor autor del diseño de la estructura, que es quien mejor conoce los condicionantes que llevaron al particular diseño de esta, durante la obra pueda aceptar o proponer ajustes sobre la variante propuesta por el constructor para el proceso constructivo de la misma.
¿En qué fase del proyecto puede incorporarse el consultor de estructuras, para qué actividades y con qué responsabilidades?
El consultor de estructuras, así como cualquier otro especialista interviniente en el proyecto de la edificación, debe estar involucrado en el mismo desde sus inicios, ya que, sólo así, las distintas decisiones que se tomen durante el proceso serán las adecuadas teniendo en cuenta los distintos puntos de vista o enfoques.
Contar con un equipo multidisciplinar, cooperativo, en la elaboración de un proyecto concreto de edificación (incorporando más disciplinas en función de la complejidad del proyecto) será siempre un valor añadido, pues sólo a través de la unión de todos los especialistas intervinientes adecuadamente coordinados por el proyectista principal, se obtendrá un proyecto más completo, coordinado y de mayor calidad.
Estos equipos de trabajo, cada vez más frecuentes, tienen la ventaja de disponer de capacitaciones diversas lo que les facilita abordar proyectos de gran complejidad desde diferentes perspectivas, formación y especialidades. Cuantas más disciplinas se integren adecuadamente en el equipo, mayor capacidad de análisis y de propuestas para resolver desafíos y resolución de problemas en el proyecto existirá. Se distinguen además estos equipos por su mayor productividad, adaptabilidad y resiliencia.
Por otra parte, las actividades, responsabilidades, e incluso el momento en que se incluye al consultor de estructuras en el equipo dependerá del tipo de contrato que se escoja.
Para contratos de proyectos parciales de estructuras, las actividades y responsabilidades son aquella indicadas en la LOE y en el CTE para el proyectista, y que se han expuesto de forma resumida en el apartado 8.1 de esta guía. Para contratos de colaboración, las actividades y las responsabilidades relacionadas con estas serán las que se deriven oportunamente del contrato.
Desde ACIES, de forma general, se recomienda optar por los proyectos parciales de estructuras, pues de acuerdo con lo expuesto a lo largo de esta guía, de este modo se obtendrán proyectos de mayor calidad, además que delimitarán de forma más clara y precisa las responsabilidades de cada interviniente.
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