
La actualización más importante de las normas europeas de diseño estructural en las últimas dos décadas ha entrado en su fase decisiva. El Comité Europeo de Normalización (CEN) cerró el pasado 30 de marzo de 2026 el plazo para la publicación oficial de todos los documentos de la segunda generación de los Eurocódigos, un conjunto que supera ya los 70 documentos normativos.
A partir de este hito, se abre el periodo en el que los organismos nacionales de normalización deben elaborar y publicar los correspondientes anejos nacionales, paso imprescindible para que las nuevas normas puedan aplicarse de forma efectiva en cada país. Según las previsiones del propio calendario europeo, la publicación completa de los Eurocódigos de segunda generación con sus anejos nacionales debería estar cerrada antes del 30 de septiembre de 2027, mientras que la retirada definitiva de la primera generación no se producirá hasta, como muy tarde, el 30 de marzo de 2028. Entre ambas fechas, ambas generaciones convivirán, permitiendo a los técnicos y a las administraciones adaptarse de forma progresiva.
El proceso de revisión, iniciado formalmente en 2015 a partir de un mandato de la Comisión Europea al CEN, se ha planteado desde el principio como una evolución y no como una ruptura respecto al marco normativo vigente desde 2007. Entre los principales objetivos de esta segunda generación destacan la incorporación de criterios de evaluación de estructuras existentes, nuevos requisitos de robustez estructural, la reducción del número de parámetros de decisión nacionales para facilitar la armonización entre países, y la ampliación del alcance normativo a nuevos materiales, como el vidrio estructural o el hormigón reforzado con fibras.
Para las oficinas de ingeniería y los despachos de consultoría estructural, el cambio implica un periodo de adaptación que conviene empezar a anticipar: nuevos procedimientos de diseño, factores parciales de seguridad actualizados, capítulos reorganizados y, en muchos casos, la necesidad de actualizar el software de cálculo empleado habitualmente. Las herramientas y plataformas de diseño estructural ya han comenzado a anunciar actualizaciones para sincronizar sus motores de cálculo con las nuevas disposiciones de las normas EN 1990 y EN 1991, entre otras.
Con este calendario ya en marcha, el sector de la ingeniería estructural entra en una fase en la que la formación y la actualización técnica sobre la segunda generación de los Eurocódigos se perfila como una prioridad para los próximos dos años.
